A lo largo de la historia han ido apareciendo diferentes formas para acabar con los pelos que aparecen en algún momento de la vida de la mujer, sobre todo, cuando se producen los cambios hormonales. Un problema que a toda mujer trae por la calle de la amargura porque el hecho de presentar vellos en la piel afea los rasgos del rostro, masculiniza la cara de la mujer y además, socialmente está ligado a personas con poca higiene.
El vello, de cualquier parte del cuerpo y, en última instancia, del rostro se puede eliminar con cera, con afeitado, con depilación láser y con cremas depilatorias. Pero muchas mujeres no confían plenamente en estos métodos porque los consideran un tanto agresivos para su piel y prefieren optar por trucos más naturales y caseros que les permitan estar guapas siempre y a cualquier hora.